domingo, 13 de junio de 2010

1949: Un año crucial en China


Ruta del traslado del Gobierno Central desde Nanking, la capital constitucional de China, a Taiwan.


El 7 de diciembre de 1949, el Gobierno de la República de China termina la evacuación de su aparato burocrático y sus tropas a Taiwan, y declara la ciudad de Taipei como capital provisional del país. En ese día, el Gobierno reanuda sus operaciones administrativas, y para Taiwan, es el inicio de la era moderna en su historia.

Anteriormente, Taiwan estuvo ocupada por los japoneses, quienes tomaron la isla como parte de las condiciones de rendición por parte de la última dinastía de China, tras la derrota en la Primera Guerra Sino-Japonesa (1895). Durante medio siglo, los japoneses dominaron la isla ocupada, tratándola como una colonia y rebajando a los taiwaneses nativos a ciudadanos de segunda categoría, restringiendo sus posiciones en el campo social.

Si bien resulta innegable que los japoneses introdujeron algunos aspectos de la vida moderna, como sería nuevas edificaciones, al igual que algunas industrias incipientes; la mayor parte de la isla fue conservada como una zona exclusiva de producción agrícola para alimentar al Imperio del Sol Naciente.

Tras la derrota de Japón en la II Guerra Mundial, Taiwan fue retrocedida a la soberanía china, de acuerdo con las disposiciones del Instrumento de Rendición de Japón. La noticia del retorno de Taiwan a la soberanía china fue recibida con júbilo por los ciudadanos taiwaneses, quienes ansiaron durante mucho tiempo la liberación del yugo japonés y el retorno al seno de la nación original.

Sin embargo, un incidente empañaría tales deseos. El infausto Incidente del 28 de febrero de 1947 agudizó la división que existía entre los taiwaneses y los chinos continentales, producto de grandes tensiones debido a una serie de factores sociales en un período de transición de poder.

En 1949, la atmósfera general que existía en la isla era de una inminente derrota. Los principales funcionarios discutían entre sí y con el alto mando de las Fuerzas Armadas. Chiang mismo tenía frecuentes roces con el primer ministro, Chen Cheng, acerca de quién debería controlar las finanzas del Estado. El entonces gobernador de Taiwan, Wu Kuo-chen, amenazó con dimitir de su cargo. Los ramos ejecutivo y legislativo se contradecían y estaban en una virtual y abierta lucha por el poder. Los miembros de poderosos grupos políticos rehusaban aprobar un acta de emergencia que le concedería más poder al Yuan Ejecutivo.


Chiang Kai-shek reunido con el presidente filipino, Elpidio Rivera Quirino, el 11 de julio de 1949 en Manila, Filipinas. (Fotos de archivo)

Ya en verano de 1947, Chiang Kai-shek tuvo en mente realizar una reforma del Kuomintang o Partido Nacionalista (KMT). El partido era notorio por sus luchas entre facciones. Al terminar la Guerra de Resistencia contra Japón, el grupo conformado por los hermanos Chen Li-fu y Chen Kuo-fu era tan poderoso que amenazaba con dividir el Gobierno Nacionalista. Muchas de las sucursales locales del partido cayeron en el colapso durante 1948 y 1949, causando la llegada de muchas personas a Taiwan en busca de refugio.

Chiang Kai-shek (derecha) junto con el presidente coreano, Syngman Rhee (medio), en 1949.

El año 1949 fue uno lleno de eventos que causaron gran impacto en el pueblo chino en ambos lados del Estrecho de Taiwan. El 1º de enero, se funda la República Popular China. Nueve días después, se celebraría oficialmente en Taipei el Día Nacional de la República de China. Y en diciembre, el Gobierno reasumiría completamente sus funciones. A partir de ese entonces, la República de China iniciaría sus sesenta años de mandato en Taiwan, tras la derrota por los comunistas.

Para enero de 1949, Chiang escribiría en su diario culpando el colapso del KMT a sus fallas y la falta de colaboración por parte de otros. “Nunca establecimos una organización nueva y sólida”. En esos momentos, Chiang se percató que no podía confiar ni de su propio círculo interno de funcionarios gubernamentales y del partido. También tenía poca fe de que los oficiales militares podrían defender a Taiwan en caso de un masivo ataque comunista.

En el frente externo, Chiang consideraba que era necesario forjar nuevas alianzas para contener el avance comunista. En 1949, realiza sus únicas visitas al exterior, para viajar a Filipinas con el fin de reunirse con el presidente Elpidio Rivera Quirino; y a Corea para negociar con su homólogo, el presidente Syngman Rhee.

Más fácil fue para Chiang Kai-shek lograr el consenso entre los países vecinos que en el interior del país. Así, de las reuniones arriba mencionadas, los líderes locales decidieron conformar una alianza informal para hacer frente al avance comunista.

Con fecha 31 de mayo de 1950, encontramos una entrada en su diario que dice: “Los miembros del partido son rudos e irrazonables. En sus mentes, ya no se preocupan acerca de la subsistencia de nuestro partido y Estado. Debo enfocar en la rectificación del partido para asegurar nuestra supervivencia. Sin una completa reforma del partido, no habrá forma de salvar la nación”.

Poco después, estalla la Guerra de Corea el 25 de junio de 1950, y Chiang consideró que había llegado el momento de actuar. Su primer paso fue pasar al retiro a sus adversarios políticos. Se creó un Comité Central de Asesores, donde colocó a los líderes políticos que Chiang deseaba remover del panorama político. Sus miembros gozarían de prestigio y un alto cargo honorífico, pero no tendrían poder ni responsabilidad. Allí fueron nombrados, casi todos los miembros dirigentes de las diferentes facciones provinciales del KMT. Así, esos adversarios políticos fueron desligados del mando central.

El Séptimo Congreso del KMT fue convocado en octubre de 1952, y para entonces, el Partido había reclutado 282 mil miembros locales. El proceso de reforma interna del KMT había concluido oficialmente. Para fines de los años cincuenta, el KMT contaba con casi un millón de miembros.

Como militar, Chiang Kai-shek había tomado la determinación de combatir hasta el final. Eso se evidencia en la colección de unos 65 telegramas cifrados que descansan en las colecciones de la Academia Histórica, ubicada en los suburbios de Taipei.

Estos telegramas muestran el intercambio epistolar entre Chiang y su esposa, Soong Mei-ling, mejor conocida como Madame Chiang Kai-shek. La hasta entonces Primera Dama se encontraba en Estados Unidos para tratar de obtener el apoyo de Norteamérica en la guerra contra los comunistas en el territorio continental.

Especialmente interesantes resultan varios telegramas de fines de 1948, cuando Chiang había dimitido al cargo presidencial y se hallaba descansando en Fenghua, su pueblo natal en la provincia de Chekiang (Zhejiang).

Uno de los mensajes cifrados enviado por Soong indica que el presidente Harry S. Truman le había advertido que si Chiang no abandonaba inmediatamente el poder en China, él personalmente “iría a jalarle la alfombra”. A medida que la situación de la Guerra Civil empeoraba, Soong instó a Chiang para que se retirase a Canadá, donde ya había arreglado todo para quedarse allí. Sin embargo, Chiang rehusó esta sugerencia y respondió que estaba dispuesto a asumir toda la responsabilidad y por lo tanto, tomaba la decisión de quedarse en China, no importa qué ocurriese.

En diciembre del año pasado, la Academia Histórica organizó una conferencia y una exhibición acerca del sexuagésimo aniversario del traslado del Gobierno Central a Taiwan. También, en coordinación con una televisora local, produjo un documental acerca de esos tensos momentos de 1949, un año crítico para la isla. El contenido de tales actividades giró en torno a los materiales históricos relacionados con los diarios que mantuvo Chiang en esos tiempos.

Un aspecto muy importante que por lo general se pasa en alto en la historia de este período es el papel ambiguo que desempeñó Estados Unidos. La intervención estadounidense en China debe ser más cuestionada, especialmente en los momentos cruciales de esa época. EE UU se ha ensañado en presentar a Chiang Kai-shek como un tirano y corrupto, desvirtuando el verdadero papel que desempeñó en favor de su país. Hasta el día de hoy, la difamación injusta contra Chiang sigue filtrándose, especialmente a través de la literatura académica. Finalmente, todos los documentos claves de esos momentos reposan en las colecciones de la Institución Hoover, de la Universidad Stanford, en Estados Unidos, y la mayoría no es accesible al público. Por esa razón, difícilmente saldrá a la luz la verdad que explique en forma justa la razón del desenlace histórico que tuvo el drama de la Guerra Civil en China.


Primer decreto emitido por la Comandancia General de la Guarnición de Taiwan, organismo creado para combatir la insurrección comunista en la isla.

Tras su arribo en 1949, el liderazgo del KMT quiso convertir a Taiwan en un modelo de lo que sería China continental si los comunistas decidiesen reformar el país. Los preparativos para la reconquista armada se quedaron en el olvido, pero con el tiempo, el legado ideológico de Chiang Kai-shek logró vencer sobre los pensamientos de Mao Tse-tung (Mao Zedong), y actualmente, el modelo taiwanés se está aplicando con cada vez mayor intensidad en el territorio continental.

Ahora que los dos archirivales de la historia moderna de China han fallecido, las nuevas generaciones progresistas en Taiwan y China continental procuran activamente un positivo reacercamiento, en beneficio de todas las etnias chinas.

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