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martes, 13 de septiembre de 2011

Orígenes del sistema republicano en China


Cuando los manchúes, una minoría étnica china emparentada con los nómadas jurchen, entraron en Pekín en 1644, surge por segunda vez en China la imposición de la voluntad de una etnia minoritaria sobre la mayoritaria etnia han. La primera mitad de los 268 años que duró la dinastía Ching (Qing, 1644 – 1911) fue una época de esplendor, gloria y grandeza, caracterizada por la conquista y consolidación de todos los confines del territorio chino.
Sin embargo, con el ascenso del emperador Chia Ching (Jiaqing, 1770 – 1820), comenzó el declive del imperio. China comenzó a ser amenazada con el opio introducido por los ingleses como forma malévola de compensar su balanza comercial con China. Por el opio importado desde India, los británicos exigían pago en plata, lo cual hizo decaer la economía, ya muy debilitada por corruptos funcionarios del reinado anterior, tales como Ho Shen (Heshen, 1746 – 1799).
A mediados del siglo XIX, China estuvo convulsionada por guerras externas, así como revueltas internas que debilitaron en forma definitiva el sistema imperial de la dinastía Ching. La Guerra del Opio (1839 – 1842) y la Guerra por el Incidente del Arrow (1857 – 1858), conocida también como la Segunda Guerra del Opio, causaron desastre, miseria y humillación para el pueblo chino. En el frente interno, rebeliones e intentos revolucionarios causaron serios golpes internos al régimen manchú.
La mayor de estas rebeliones fue la Revolución Taiping (1850 – 1864), que casi terminó derrocando a la dinastía, al ocupar más de 16 provincias y tomarse más de 600 ciudades en su casi indetenible avance. Posteriormente, le siguió la Rebelión Nien (1851 – 1868), que se extendió en más de ocho provincias. Otras revueltas más limitadas en extensión, pero de singular importancia fueron la Rebelión de los Musulmanes (1855 – 1873), en la provincia de Yunnan; la Rebelión Tungan (Dungan, 1862 – 1878), que se extendió por las provincias de Shenhsi (Shaanxi), Kansu (Gansu), Ninghsia (Ningxia) y Sinkiang (Xinjiang). Estos disturbios a gran escala desangraron el imperio manchú y la fortuna del régimen Ching llegó a su punto más bajo.
Durante la segunda mitad de la última dinastía en China, surgieron muchos movimientos para tratar de fortalecer el milenario y desgastado sistema monárquico imperante. Su gama va desde la Revolución Taiping, que promovía una reforma al estilo occidental y la adopción de una versión de cristianismo muy particular de los líderes del movimiento; a la violentamente xenofóbica Rebelión de los Bóxers (1899 – 1901), que combatió ferozmente todo indicio de cultura foránea. Ninguno de estos movimientos logró resolver los graves problemas que aquejaban a la última dinastía.
Mientras tanto, aumentaba el descontento del pueblo chino, cansado de más de dos siglos y medio de vivir bajo el yugo manchú. La vasta mayoría del campesinado chino carecía de tierra, que estaba en manos de los nobles manchúes y sus aliados de la etnia han. No existían muchos recursos económicos en la nación, a pesar que China es rica en recursos naturales.

La Emperatriz Viuda, Tzu Hsi. Su caprichosa, obstinada y terca postura causó el atraso de China frente al resto de las naciones del mundo.


Las inundaciones y sequías periódicas causaban grandes cantidades de muertes y daños materiales; situación que generalmente era agravada por los impuestos adicionales que el despótico sistema agregaba con el pretexto de acelerar la reconstrucción de las zonas damnificadas.
A finales del siglo XIX, frente a la insuperable crisis que vivía la Corte Manchú regentada por la Emperatriz Viuda, Tzu Hsi (Cixi, 1835 – 1908), que gobernaba entre telones; surgieron dos facciones que abogaban por aprender de Occidente para salvar el país. Una reformista, encabezada por Kang Yu-wei (Kang Youwei, 1858 – 1927); y otra revolucionaria, dirigida por el Dr. Sun Yat-sen.
Después de la derrota en la Primera Guerra Sino-Japonesa y la firma del ignominioso Tratado de Shimonoseki en 1895, Kang Yu-wei dirigió a cientos de estudiantes para protestar contra humillantes términos del tratado y exigir la reforma y modernización. En 1898, el emperador Kuang Hsu (Guangxu, 1875 – 1908) lanzó un programa de reforma que incluía la modernización del aparato burocrático del imperio, consolidando los servicios armados, promoviendo la autonomía local e inaugurando la Universidad de Pekín.
Esta campaña se conoce históricamente como la Reforma de los Cien Días. A pesar que trajo cambios radicales en el estancado imperio. Pero, los sectores conservadores de la Corte Ching temían perder el poder y convencieron a la emperatriz Tzu Hsi que el movimiento reformista era peligroso para la subsistencia del imperio. Consecuentemente, la Emperatriz Viuda puso fin a las reformas y ordenó el arresto y ejecución de los principales responsables. Kang tuvo que huir a Japón. El emperador Kuang Hsu fue desponjado del mando y mantenido en virtual arresto domiciliario.
El fracaso del Movimiento Reformista de 1898 condujo al hundimiento de la facción reformista, que pretendía prolongar el mandato de la dinastía Ching mediante ciertas reformas. A la vez, se incrementó rápidamente la fuerza y la influencia de la facción revolucionaria.
Liang Chi-chao (Liang Qichao, 1873 – 1929), uno de los involucrados en la reforma, también tuvo que huir al extranjero para librarse de la persecución. En 1899, Liang fundó en Canadá la Sociedad para Proteger el Emperador, que posteriormente se convirtiría en el Partido Constitucionalista, defendiendo una monarquía constitucional en China.

Dr. Sun Yat-sen, padre de la China moderna.



Inspirado por la necesidad de establecer un sistema democrático, dotado de una vitalidad económica que promueva el bienestar social, los derechos humanos y el respeto irrestricto a la Ley, Sun impulsó un movimiento revolucionario para derrocar al corrupto régimen manchú y establecer una nueva nación que pertenezca a todos los chinos.
En medio de la conyuntura histórica de la Primera Guerra Sino-Japonesa, Sun viajó en 1894 a Honolulu. Hawaii, donde instó a los chinos de ultramar residentes en el lugar a forma una organización revolucionaria para rescatar a la nación china. La organización fue denominada el Hsing Chung Hui o Sociedad para Revivir China, que constituye el origen del Kuomintang o Partido Nacionalista de China, fuente y fuerza de la modernización de China. Con una clara percepción y visión, Sun inspiró a los jóvenes de origen chino dentro y fuera del país, quienes se unieron espontáneamente al movimiento revolucionario.
El viaje de Sun a Hawaii fue motivado por la decepción que sintió en la Corte Manchú, que se obstinaba en mantener una rígida estructura que ya era obsoleta en el mundo moderno. Antes de partir, Sun envió un memorándum al primer ministro Li Hung-chang (Li Hongzhang, 1823 – 1901) acerca de la salvación nacional. El mismo fue totalmente ignorado por la Corte.
Al año siguiente, Sun retornó a China y dirigió el primer intento de levantamiento en Cantón, que fue fallido. Sun tuvo que huir y volver a Hawaii. Desde allí, volvería a insistir en sus esfuerzos revolucionarios. Un total de diez fallidos intentos de levantamiento se realizaron bajo la orientación de Sun, triunfando en el undécimo esfuerzo.
El Dr. Sun Yat-sen tuvo un total de 16 años en el exilio, viajando por muchos países para instigar la revolución china, ganar adeptos y recaudar fondos para la causa común. En 1896, Sun partió hacia Inglaterra, donde fue secuestrado y mantenido por dos semanas en la Legación Manchú en Londres. Gracias a la oportuna intervención del Dr. James Cantlie, su ex-profesor en la Escuela de Medicina de Hong Kong, Sun es liberado por sus captores.
Durante su estadía en Londres, Sun visitaba con frecuencia la Biblioteca del Museo Británico para estudiar política y sociología de los países occidentales. A través de su lectura, él se percató que sólo una revolución política no resolvería los problemas sociales de un país. Era necesario tener una ideología política, lo cual motivó a Sun a desarrollar un nuevo marco filosófico para la revolución china: los Tres Principios del Pueblo.
En 1905, Sun se reunió con Sung Chiao-jen (Song Jiaoren, 1882 –1913), en Japón y decidieron unir el Chung Hsing Hui con otros grupos revolucionarios chinos tales como la Sociedad de Restauración, para crear la Tung Meng Hui o Alianza Revolucionaria de China. La nueva organización revolucionaria planteaba un programa donde figuraban los postulados del “establecimiento de una república e igualdad de la propiedad de la tierra”. Esta plataforma política correspondía plenamente a las aspiraciones y las demandas de las amplias masas populares de todo el país.

Chiang Kai-shek (de pie, detrás del asiento) posa junto con el Dr. Sun Yat-sen en la Academia Militar de Whampoa.


Junto con el establecimiento de la Tung Meng Hui, Sun presentó oficialmente sus Tres Principios del Pueblo, que defienden los ideales de Nacionalismo, Democracia y Bienestar del Pueblo. Los mismos constituyeron los cimientos para la formación de una nueva China.
El último de los fallidos alzamientos revolucionarios fue el Levantamiento de Huanghuakang (Huanghuagang), ocurrido el 27 de abril de 1911, cerca de Cantón, en la sureña provincia de Kuangtung (Guangdong), en China continental. Se le conoce como el Levantamiento del Cantón del 3.29, refiriéndose a la fecha, que corresponde al 29 de marzo del calendario lunar chino.
El incidente se inició cerca del despacho del Gobernador de Kwangtung y Kwanghsi, Chang Min-chi (Zhang Minqi, 1875-1945), a quien los revolucionarios esperaban capturar. Sin embargo, Chang trepó una pared trasera y escapó. Pronto, los revolucionarios se vieron en una situación desventajosa ante un contingente militar imperial númericamente superior. Los alzados combatieron deseperadamente el Ejército Ching en las calles de Cantón.
Después del desastroso fracaso, miembros del Tung Meng Hui recogieron 72 cadáveres de los mártires y los enterraron en Huanghuakang, donde se construyó el Monumento a los 72 Mártires de Huanghuakang. En la República de China, el 29 de marzo ha sido declarado Día de la Juventud, en memoria de esos valientes jóvenes que no dudaron en ofrendar sus vidas por una patria mejor. En realidad, el número de mártires en esta gesta fue elevado a 86 en 1932, pero la gente sigue denominando al conjunto de jóvenes que se sacrificaron como los “72 Mártires de Huanghuakang”.

Primer calendario emitido en la República de China, honrando el nombramiento del Dr. Sun Yat-sen como Presidente Provisional de la República.


Los esfuerzos revolucionarios inspirados por el Dr. Sun Yat-sen culminaron con el levantamiento del 10 de octubre de 1911 en Wuchang, provincia de Hupei (Hubei). Esta gesta es conocida como la Revolución Hsinhai (Xinhai), por el nombre del año 1911, según el ciclo sexagesimal del calendario agrícola chino tradicional. La fecha se conmemora actualmente como Día Nacional del Doble Diez.
Este evento, que también se denomina como el Levantamiento de Wuchang, denota el comienzo de la Revolución, desencadenando una oleada de adhesiones y de actos de rebeldía masivos contra la corte Ching en Pekín. Pronto, guarniciones del Ejército Imperial se unieron a los alzados, vaticinando la caída final del imperio.
La Revolución Hsinhai derrocó la dinastía Ching, a la vez que puso fin a más de cuatro mil años de monarquía. A diferencia de la tradición histórica de reemplazar una vieja dinastía con una nueva, la Revolución Hsinhai destronó totalmente el sistema monárquico y lo reemplazó con el establecimiento de una república.
Si bien existieron varios intentos de establecer repúblicas en Asia, incluyendo la República de Lanfang, fundada en 1777 en parte de la actual Indonesia; la República de Formosa en 1895; y la Primera República Filipina en 1899; tales esfuerzos fueron parciales, con poco apoyo popular y de efímera duración. En consecuencia, la República de China, establecida el 1º de enero de 1912, constituye la primera república en Asia, dentro del contexto real del término político.

Texto de la abdicación de Aisin Gioro Puyi, último emperador de China.

Pero, el sistema monárquico de gobierno en China no culminó sino hasta que Aisin Gioro Puyi (1906 – 1967), el último emperador de los Ching, abdicó el 12 de febrero de 1912. De esta manera, se cerró formalmente el capítulo histórico de la dinastía Ching.
En sus primeros años, la democracia en la República de China no era completa, ya que al carecer de una experiencia previa en este campo, el incipiente gobierno provisional adoptó un modelo de república presidencial, simulando el sistema política estadounidense.
Como en todas las naciones sin un fuerte delineamiento nacional, la ausencia de una Constitución autóctona y adaptada a las realidades propias del país propició un estado de incertidumbre administrativa. Sin embargo, las ideas democráticas ya se habían diseminado por toda China.
Cuando se produjo el Levantamiento de Wuchang, Sun se encontraba cerca de Denver, Estados Unidos, en una gira para recaudar fondos. Al tener conocimiento de los acontecimientos, Sun volvió a China, dirigiéndose a Nanking, donde fue designado presidente provisional de la próxima a fundarse República de China el 29 de diciembre de ese año.
El Dr. Sun Yat-sen asume a la Presidencia Temporal el 1º de enero de 1912, proclamándose oficialmente al mismo tiempo la República de China. A mediados de febrero, Sun reununcia al cargo, confiando el mismo a Yuan Shih-kai (Yuan Shikai, 1859 – 1916), quien fue miembro de la Corte manchú y controlaba el ejército en el norte de China.

La Avenida Nanking, en Shanghai, adornada con banderas republicanas para celebrar el triunfo del Levantamiento de Wuchang.


Sin embargo, Yuan traicionaría muy pronto la Revolución China, primero disolviendo el Parlamento el 4 de noviembre de 1913; y posteriormente, para desmayo de todos los chinos, se proclama emperador el 13 de diciembre de 1915. Después de tantos esfuerzos y sacrificios, Yuan reestableció la monarquía, denominando irónicamente su zona de influencia como el Imperio Chino.
Indignado, el pueblo chino mostró una fuerte oposición en las provincias, que no aceptaron la restauración de un régimen monárquico. Tras la rebelión sucesiva de muchas de ellas y la amenaza de que las demás se declarasen también independientes del gobierno imperial, Yuan se vio obligado a abandonar el trono el 22 de marzo de 1916. Pocos meses después moriría de una complicación renal, dejando el país en ruinas.
Su corto reinado causó que la unidad del país se perdiera, surgiendo fuertes caudillos militares, denominados “señores de la guerra”, que se repartieron en el poder en las distintas regiones de China. Sin embargo, al gozar de amplio apoyo popular, el sistema republicano no podía ser derrocado por las simples pretensiones monárquicas de un fanático de la obsoleta realeza manchú.

Yuan Shih-kai se autoproclama como "Emperador de China", traicionando la causa revolucionaria y ganándose el repudio general del pueblo. Su "reinado" duró unos meses, convirtiéndose en una tragicomedia de la historia moderna del país.


El Tung Meng Hui y varios otros partidos políticos menores se fusionaron en agosto de 1912 en Pekín para formar el Partido Nacionalista. En julio de 1914, el partido fue reorganizado como Partido Revolucionario Chino, y finalmente en 1919, adoptó su actual nombre, el Kuomintang.
En 1913, Sun Yat-sen partió hacia Japón, desilusionado por la traición de Yuan. En 1917, Sun volvió a China, estableciéndose en Cantón, donde fue nombrado presidente de un autoproclamado Gobierno Nacional. Allí, fundó la Academia Militar de Whampoa en 1924, nombrando a Chiang Kai-shek (1887 – 1975) como su primer comandante.
Con los egresados de esta academia, se organizó el Ejército Revolucionario Nacional, que inició la Expedición al Norte en 1926 para combatir a los Señores de la Guerra y lograr la reunificación nacional.

El Dr. Sun Yat-sen en la ceremonia de inauguración de la Academia Militar de Whampoa.


Tras un corto período de tranquilidad y prosperidad siguiendo a la reunificación nacional y el traslado de la capital nacional a Nanking, siguiendo los delineamientos doctrinarios del Dr. Sun Yat-sen, quien había fallecido el 12 de marzo de 1925, antes de ver realizado su ideal de una China unida y fuerte, China se vió muy pronto envuelta en otra serie de incidentes que causarían gran intranquilidad y zozobra general.
Nubarrones de incertidumbre y desasosiego se asomaban en el horizonte. Primero, la rebelión de los comunistas, y después la invasión japonesa, que causó una guerra de resistencia de ocho años de duración. Al término de la Segunda Guerra Sino-Japonesa, volvió a recrudecer la rebelión de los comunistas.
En medio de la intensa efervescencia política que vivía el país, la República de China logró promulgar su Constitución Nacional en 1947, iniciando el mandato constitucional en todo el país.
Tras la Guerra Civil en China, el Gobierno Central trasladó su sede a Taiwan; dejando el territorio continental en manos de los comunistas. En Taiwan, la República de China ha dado un ejemplo de uno de los espectaculares modelos de desarrollo político, económico y social en el mundo. Hoy, la República de China cumple su centenario con una clara visión de mayor auge y prosperidad, con el fin de encaminarse a un futuro más brillante y prometedor para su pueblo. A la vez, lucha junto con todos los países democráticos del mundo con el fin de crear conjuntamente una nueva era de paz, desarrollo y progreso para toda la humanidad.

domingo, 13 de junio de 2010

El Escuadrón del Murciélago Negro


Emblema del Escuadrón Murciélago Negro

Hace algún tiempo, se inauguró un pequeño museo conmemorativo dedicado a un escuadrón secreto de reconocimiento de la Fuerza Aérea de la República de China. La instalación se encuentra dentro de la norteña ciudad de Hsinchu. Durante la ceremonia de inauguración, el ministro de Defensa, Kao Hua-chu, descató que la Sala es un tributo y un monumento al escuadrón, conocido como Murciélago Negro; y de manera especial a los miembros del mismo que perecieron en misiones de observación sobre el territorio de China continental.

En el evento que se realizó el 22 de noviembre de 2009, Kao dijo: “Hace unos días, presenté mis respetos personales a los miembros fallecidos del escuadrón en el Cementerio de la Fuerza Aérea en Xindian”. Los restos mortales de muchos miembros del Escuadrón Murciélago Negro fueron recobrados y enterrados en ese cementerio.

“La Sala se convertirá en uno de los puntos indispensables dentro del programa de educación sobre defensa de las Fuerzas Armadas”, agregó el Ministro. A la vez, prometió que hará todos los esfuerzos del caso para recobrar de China continental los restos de otros miembros del Escuadrón Murciélago Negro que perecieron, y tratará de encontrar subsidios para sus sobrevivientes, de manera similar a los que se pagan a las familias de los veteranos.

En esa oportunidad, el alcalde de la ciudad de Hsinchu, Lin Jung-tzer, manifestó que la ciudad se siente orgullosa de ser la sede de la sala conmemorativa, que ofrece una visión acerca de los días de la Guerra Fría, cuando Taiwan y China continental estaban insertados en campos rivales y mantenían un alto grado de hostilidad.

Una vista general de la exhibición en el Museo del Escuadrón Murciélago Negro.

La muestra del sitio incluye una introducción a la historia del escuadrón, modelos de los aviones usados en las misiones de observación y reconocimiento, una lista con los nombres de los miembros de la unidad, las insignias en forma de murciélago que usaba el escuadrón, así como las medallas y condecoraciones que ganaron sus miembros, y los nombres de quienes fallecieron en el cumplimiento de su deber.

Yang Chao-sun, viuda de uno de los pilotos cuyas aeronaves fueron derribadas en el espacio aéreo chino-continental, presentó a la Sala una bandeja de aluminio que según ella, fue hecha con los restos del malogrado avión de su marido.

El piloto de dicho escuadrón, Yin Chin-ding, murió junto con los 12 miembros de su tripulación cuando su aeronave fue derribada por fuego anti-aéreo durante una misión de reconocimiento sobre Dalian, provincia de Liaoning en el norteste de China, en 1961.

Hace algunos años, cuando Yang visitó el área de cerros fuera de Dalian donde fue derribado el avión de su marido, un campesino le entregó la bandeja al conocer que ella era la viuda de uno de los tripulantes de la aeronave. El campesino dijo que se acuerda bien del incidente de 1961 y cómo los campesinos del sitio acudieron al sitio donde cayó el avión para llevarse todo lo que consideraban útil de entre los escombros. El aluminio del mismo fue fundido para hacer bandejas. “La bandeja me recuerda de mi marido y su tripulación, aunque nunca logré encontrar sus restos”, dijo Yang durante la ceremonia.

El escuadrón fue formado por la Fuerza Aérea de la República de China a petición de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, siglas en inglés) de Estados Unidos en 1953 con el fin de obtener inteligencia sobre las fuerzas armadas de China continental.

Bajo un acuerdo secreto, los pilotos de la Fuerza Aérea realizarían operaciones de reconocimiento sobre China continental en aeronaves provistas por Estados Unidos. Generalmente, los vuelos salían de la Base Aérea de Hsinchu por la noche y retornarían temprano en la mañana del día siguiente. Debido a que eran vuelos nocturnos, la unidad encargada de dichas operaciones fue denominada Escuadrón Murciélago Negro.


Tripulantes de los aviones B-17 y B-26 posan con el presidente Chiang Kai-shek para una foto en grupo en octubre de 1956.


El escuadrón realizó un total de 838 vuelos sobre China continental antes que concluyera la colaboración con EE UU en 1974. Durante todo el período de operaciones, un total de 15 aviones fueron derribados o se estrellaron. Alrededor de 148 miembros del escuadrón fallecieron, que era alrededor de dos tercios del total.

La misión del escuadrón se mantuvo en secreto y todos los fallecidos fueron declarados perdidos en acción. Sin embargo, a fines de los años ochenta, cuando ambos lados del Estrecho comenzaron el proceso de reacercamiento y distensión, algunos de los familiares de los fallecidos lograron retornar a los sitios donde cayeron los aviones derribados y muchos recobraron los restos mortales de sus seres queridos.

Las misiones sobre el territorio chino-continental eran variadas, desde infiltrar agentes especiales mediante uso de paracaídas, a probar respuestas de radares, tomar fotos aéreas de instalaciones claves; a aspectos tan sofisticados como tomar muestras de aire de sitios donde se sospechaba que se realizaron pruebas nucleares. Para cumplir dichas misiones, la CIA proporcionó aviones P2V, B17 y B26.

Tai Shu-ching, de 87 años de edad, reveló que en los cinco años de servicio en la unidad, realizó 87 misiones sobre China continental, incluyendo una en 1960, donde ocho aviadores comunistas perdieron sus vidas al chocar sus aviones contra un montaña mientras perseguían el P2V que piloteaba Tai. “Ilesos, rompimos la Cortina de Hierro en medio de la oscuridad de la noche”, dice con orgullo. El encuentro de Tai con sus contrincantes comunistas ha sido descrito con detalles en Vuelos para proteger el espacio aéreo de la Patria, un libro publicado por el Ejército de Liberación Popular en 2001.

Varios pilotos también han contado acerca de encuentros cercanos con aviones comunistas que les persiguieron durante sus arriesgadas misiones.

Sin embargo, la CIA siempre ocultó sus conexiones con el Murciélago Negro por temor de que Estados Unidos quedase involucrada en los conflictos militares entre los dos lados del Estrecho. Usando pilotos taiwaneses, podía negar toda relación en caso que ocurriese algo grave.

Los veteranos muestran orgullosamente fotos tomadas junto on Ray Cline, en ese entonces jefe de la estación de la CIA en Taipei. Por otro lado, James Lilley, veterano agente de la agencia que estuvo estacionado en Taiwan por un tiempo, escribió en un libro que publicó en 2004, que la CIA usó aviones para infiltrar agentes desde Taiwan hacia el territorio continental, pero no menciona específicamente al Murciélago Negro.

El interés por la historia del Murciélago Negro surgió por primera vez en 1992, cuando China continental repatrió los restos de 14 miembros que murieron cuando su aeronave fue derribada en territorio chino-continental en 1959. Desde entonces, se han publicado varios libros describiendo algunos aspectos de las misiones, incluyendo una obra del Ministerio de Defensa Nacional acerca de las misiones secretas sobre China continental.

En 2008, la Fuerza Aérea decidió desclasificar la información acerca del escuadrón y sus operativos. Por otro lado, el Gobierno de la Ciudad de Hsinchu tomó la iniciativa para convertir el antiguo dormitorio de la unidad en un museo conmemorativo al Murciélago Negro.


Un grupo de pilotos del Escuadrón Murciélago Negro después de un vuelo de entrenamiento.

Sin embargo, estos héroes permanecieron prácticamente en el anonimato hasta junio del año pasado, cuando cientos de personas se reunieron en un salón de actos de la Universidad Nacional Tsing Hua para rendir homenaje a los caídos en el cumplimiento de sus deberes.

Durante la ceremonia, se observó un minuto de silencio en tributo a los 148 miembros que nunca regresaron de sus misiones. También se hizo un emotivo saludo a los pocos sobrevivientes del grupo original. Lung Ying-tai, escritora y profesora de Humanidades en dicha universidad, afirmó: “Le debemos nuestra seguridad nacional y social a ellos, pero nunca les hemos agradecido en público”.

Si bien su misión original, que era cimentar las bases para una final reconquista del territorio continental, falló; sin embargo, éstos valientes miembros del Escuadrón Murciélago Negro son considerados como héroes nacionales por los 23 millones de habitantes de esta isla, ya que jugaron un papel crucial de enlace entre Estados Unidos y su patria cuando se necesitaba urgentemente de la ayuda de las grandes potencias.

1949: Un año crucial en China


Ruta del traslado del Gobierno Central desde Nanking, la capital constitucional de China, a Taiwan.


El 7 de diciembre de 1949, el Gobierno de la República de China termina la evacuación de su aparato burocrático y sus tropas a Taiwan, y declara la ciudad de Taipei como capital provisional del país. En ese día, el Gobierno reanuda sus operaciones administrativas, y para Taiwan, es el inicio de la era moderna en su historia.

Anteriormente, Taiwan estuvo ocupada por los japoneses, quienes tomaron la isla como parte de las condiciones de rendición por parte de la última dinastía de China, tras la derrota en la Primera Guerra Sino-Japonesa (1895). Durante medio siglo, los japoneses dominaron la isla ocupada, tratándola como una colonia y rebajando a los taiwaneses nativos a ciudadanos de segunda categoría, restringiendo sus posiciones en el campo social.

Si bien resulta innegable que los japoneses introdujeron algunos aspectos de la vida moderna, como sería nuevas edificaciones, al igual que algunas industrias incipientes; la mayor parte de la isla fue conservada como una zona exclusiva de producción agrícola para alimentar al Imperio del Sol Naciente.

Tras la derrota de Japón en la II Guerra Mundial, Taiwan fue retrocedida a la soberanía china, de acuerdo con las disposiciones del Instrumento de Rendición de Japón. La noticia del retorno de Taiwan a la soberanía china fue recibida con júbilo por los ciudadanos taiwaneses, quienes ansiaron durante mucho tiempo la liberación del yugo japonés y el retorno al seno de la nación original.

Sin embargo, un incidente empañaría tales deseos. El infausto Incidente del 28 de febrero de 1947 agudizó la división que existía entre los taiwaneses y los chinos continentales, producto de grandes tensiones debido a una serie de factores sociales en un período de transición de poder.

En 1949, la atmósfera general que existía en la isla era de una inminente derrota. Los principales funcionarios discutían entre sí y con el alto mando de las Fuerzas Armadas. Chiang mismo tenía frecuentes roces con el primer ministro, Chen Cheng, acerca de quién debería controlar las finanzas del Estado. El entonces gobernador de Taiwan, Wu Kuo-chen, amenazó con dimitir de su cargo. Los ramos ejecutivo y legislativo se contradecían y estaban en una virtual y abierta lucha por el poder. Los miembros de poderosos grupos políticos rehusaban aprobar un acta de emergencia que le concedería más poder al Yuan Ejecutivo.


Chiang Kai-shek reunido con el presidente filipino, Elpidio Rivera Quirino, el 11 de julio de 1949 en Manila, Filipinas. (Fotos de archivo)

Ya en verano de 1947, Chiang Kai-shek tuvo en mente realizar una reforma del Kuomintang o Partido Nacionalista (KMT). El partido era notorio por sus luchas entre facciones. Al terminar la Guerra de Resistencia contra Japón, el grupo conformado por los hermanos Chen Li-fu y Chen Kuo-fu era tan poderoso que amenazaba con dividir el Gobierno Nacionalista. Muchas de las sucursales locales del partido cayeron en el colapso durante 1948 y 1949, causando la llegada de muchas personas a Taiwan en busca de refugio.

Chiang Kai-shek (derecha) junto con el presidente coreano, Syngman Rhee (medio), en 1949.

El año 1949 fue uno lleno de eventos que causaron gran impacto en el pueblo chino en ambos lados del Estrecho de Taiwan. El 1º de enero, se funda la República Popular China. Nueve días después, se celebraría oficialmente en Taipei el Día Nacional de la República de China. Y en diciembre, el Gobierno reasumiría completamente sus funciones. A partir de ese entonces, la República de China iniciaría sus sesenta años de mandato en Taiwan, tras la derrota por los comunistas.

Para enero de 1949, Chiang escribiría en su diario culpando el colapso del KMT a sus fallas y la falta de colaboración por parte de otros. “Nunca establecimos una organización nueva y sólida”. En esos momentos, Chiang se percató que no podía confiar ni de su propio círculo interno de funcionarios gubernamentales y del partido. También tenía poca fe de que los oficiales militares podrían defender a Taiwan en caso de un masivo ataque comunista.

En el frente externo, Chiang consideraba que era necesario forjar nuevas alianzas para contener el avance comunista. En 1949, realiza sus únicas visitas al exterior, para viajar a Filipinas con el fin de reunirse con el presidente Elpidio Rivera Quirino; y a Corea para negociar con su homólogo, el presidente Syngman Rhee.

Más fácil fue para Chiang Kai-shek lograr el consenso entre los países vecinos que en el interior del país. Así, de las reuniones arriba mencionadas, los líderes locales decidieron conformar una alianza informal para hacer frente al avance comunista.

Con fecha 31 de mayo de 1950, encontramos una entrada en su diario que dice: “Los miembros del partido son rudos e irrazonables. En sus mentes, ya no se preocupan acerca de la subsistencia de nuestro partido y Estado. Debo enfocar en la rectificación del partido para asegurar nuestra supervivencia. Sin una completa reforma del partido, no habrá forma de salvar la nación”.

Poco después, estalla la Guerra de Corea el 25 de junio de 1950, y Chiang consideró que había llegado el momento de actuar. Su primer paso fue pasar al retiro a sus adversarios políticos. Se creó un Comité Central de Asesores, donde colocó a los líderes políticos que Chiang deseaba remover del panorama político. Sus miembros gozarían de prestigio y un alto cargo honorífico, pero no tendrían poder ni responsabilidad. Allí fueron nombrados, casi todos los miembros dirigentes de las diferentes facciones provinciales del KMT. Así, esos adversarios políticos fueron desligados del mando central.

El Séptimo Congreso del KMT fue convocado en octubre de 1952, y para entonces, el Partido había reclutado 282 mil miembros locales. El proceso de reforma interna del KMT había concluido oficialmente. Para fines de los años cincuenta, el KMT contaba con casi un millón de miembros.

Como militar, Chiang Kai-shek había tomado la determinación de combatir hasta el final. Eso se evidencia en la colección de unos 65 telegramas cifrados que descansan en las colecciones de la Academia Histórica, ubicada en los suburbios de Taipei.

Estos telegramas muestran el intercambio epistolar entre Chiang y su esposa, Soong Mei-ling, mejor conocida como Madame Chiang Kai-shek. La hasta entonces Primera Dama se encontraba en Estados Unidos para tratar de obtener el apoyo de Norteamérica en la guerra contra los comunistas en el territorio continental.

Especialmente interesantes resultan varios telegramas de fines de 1948, cuando Chiang había dimitido al cargo presidencial y se hallaba descansando en Fenghua, su pueblo natal en la provincia de Chekiang (Zhejiang).

Uno de los mensajes cifrados enviado por Soong indica que el presidente Harry S. Truman le había advertido que si Chiang no abandonaba inmediatamente el poder en China, él personalmente “iría a jalarle la alfombra”. A medida que la situación de la Guerra Civil empeoraba, Soong instó a Chiang para que se retirase a Canadá, donde ya había arreglado todo para quedarse allí. Sin embargo, Chiang rehusó esta sugerencia y respondió que estaba dispuesto a asumir toda la responsabilidad y por lo tanto, tomaba la decisión de quedarse en China, no importa qué ocurriese.

En diciembre del año pasado, la Academia Histórica organizó una conferencia y una exhibición acerca del sexuagésimo aniversario del traslado del Gobierno Central a Taiwan. También, en coordinación con una televisora local, produjo un documental acerca de esos tensos momentos de 1949, un año crítico para la isla. El contenido de tales actividades giró en torno a los materiales históricos relacionados con los diarios que mantuvo Chiang en esos tiempos.

Un aspecto muy importante que por lo general se pasa en alto en la historia de este período es el papel ambiguo que desempeñó Estados Unidos. La intervención estadounidense en China debe ser más cuestionada, especialmente en los momentos cruciales de esa época. EE UU se ha ensañado en presentar a Chiang Kai-shek como un tirano y corrupto, desvirtuando el verdadero papel que desempeñó en favor de su país. Hasta el día de hoy, la difamación injusta contra Chiang sigue filtrándose, especialmente a través de la literatura académica. Finalmente, todos los documentos claves de esos momentos reposan en las colecciones de la Institución Hoover, de la Universidad Stanford, en Estados Unidos, y la mayoría no es accesible al público. Por esa razón, difícilmente saldrá a la luz la verdad que explique en forma justa la razón del desenlace histórico que tuvo el drama de la Guerra Civil en China.


Primer decreto emitido por la Comandancia General de la Guarnición de Taiwan, organismo creado para combatir la insurrección comunista en la isla.

Tras su arribo en 1949, el liderazgo del KMT quiso convertir a Taiwan en un modelo de lo que sería China continental si los comunistas decidiesen reformar el país. Los preparativos para la reconquista armada se quedaron en el olvido, pero con el tiempo, el legado ideológico de Chiang Kai-shek logró vencer sobre los pensamientos de Mao Tse-tung (Mao Zedong), y actualmente, el modelo taiwanés se está aplicando con cada vez mayor intensidad en el territorio continental.

Ahora que los dos archirivales de la historia moderna de China han fallecido, las nuevas generaciones progresistas en Taiwan y China continental procuran activamente un positivo reacercamiento, en beneficio de todas las etnias chinas.